Tormentas solares." La humanidad nunca estuvo más vulnerable".
Imágen de archivo, crédito: NASA / SDO.
El problema con las tormentas solares es saber cómo predecirlas y de qué manera podemos protegernos de sus efectos antes de que llegue el siguiente máximo solar que, según la NASA informara tiempo atrás, estaría previsto alrededor del 2013.
Aunque no sea el máximo solar más grande, la humanidad nunca estuvo más vulnerable dado que, desde las comunicaciones y la predicción del estado del tiempo y los servicios financieros, dependen de los satélites y de la alta tecnología.Una tormenta solar perfecta podría afectar drásticamente la economía de los países afectados.
En el año 1859 se produjo una gran fulguración solar y fue la tormenta más potente registrada en la historia.A partir del 28 de agosto de aquel año se pudieron observar auroras que llegaban hasta el Caribe.
El momento máximo de intensidad se registró el 1 y 2 de septiembre cuando provocó el fallo de los sitemas de telégrafos en toda Europa y América de Norte.En aquel momento, se observaron intensas cortinas de luz desde Maine hasta Florida, incluso en Cuba, los capitanes de barcos registraron en sus cuadernos la aparición de luces en el cielo.
Por aquella época, el cable de telégrafo que era un invento reciente, sufrieron cortes y cortocircuítos que provocaron incendios tanto en Europa como en Norteamérica.En zonas de baja latitud como Roma, Madrid, La Habana y las islas Hawai, también se observaron auroras.
La gran mancha solar AR1520, diez veces el tamaño de la Tierra, emitió una llamarada solar de clase X1.4 que está repercutiendo en el campo magnético de la Tierra. En un primer momento, el impacto de la CME parecía relativamente débil, informa Spaceweather.Sin embargo, las condiciones en la raiz de la CME se han convertido en tormenta. Los analistas del Laboratorio de Clima Espacial Goddard dicen que los satélites en órbita geoestacionaria pudieron haber sido expuestos directamente al plasma del viento solar. Las Luces del Norte aparecieron en los Estados Unidos hasta el sur de California, Colorado, Missouri, Utah, Wisconsin, Iowa, Oregón, Illinois, Nebraska y Arkansas.
La gran mancha solar AR1520, se está alejando de la Tierra, por lo que se reducen los riesgos de CME en dirección directa a nuestro planeta.
El problema con las tormentas solares es saber cómo predecirlas y de qué manera podemos protegernos de sus efectos antes de que llegue el siguiente máximo solar que, según la NASA informara tiempo atrás, estaría previsto alrededor del 2013.
Aunque no sea el máximo solar más grande, la humanidad nunca estuvo más vulnerable dado que, desde las comunicaciones y la predicción del estado del tiempo y los servicios financieros, dependen de los satélites y de la alta tecnología.Una tormenta solar perfecta podría afectar drásticamente la economía de los países afectados.
En el año 1859 se produjo una gran fulguración solar y fue la tormenta más potente registrada en la historia.A partir del 28 de agosto de aquel año se pudieron observar auroras que llegaban hasta el Caribe.
El momento máximo de intensidad se registró el 1 y 2 de septiembre cuando provocó el fallo de los sitemas de telégrafos en toda Europa y América de Norte.En aquel momento, se observaron intensas cortinas de luz desde Maine hasta Florida, incluso en Cuba, los capitanes de barcos registraron en sus cuadernos la aparición de luces en el cielo.
Por aquella época, el cable de telégrafo que era un invento reciente, sufrieron cortes y cortocircuítos que provocaron incendios tanto en Europa como en Norteamérica.En zonas de baja latitud como Roma, Madrid, La Habana y las islas Hawai, también se observaron auroras.
La gran mancha solar AR1520, diez veces el tamaño de la Tierra, emitió una llamarada solar de clase X1.4 que está repercutiendo en el campo magnético de la Tierra. En un primer momento, el impacto de la CME parecía relativamente débil, informa Spaceweather.Sin embargo, las condiciones en la raiz de la CME se han convertido en tormenta. Los analistas del Laboratorio de Clima Espacial Goddard dicen que los satélites en órbita geoestacionaria pudieron haber sido expuestos directamente al plasma del viento solar. Las Luces del Norte aparecieron en los Estados Unidos hasta el sur de California, Colorado, Missouri, Utah, Wisconsin, Iowa, Oregón, Illinois, Nebraska y Arkansas.
La gran mancha solar AR1520, se está alejando de la Tierra, por lo que se reducen los riesgos de CME en dirección directa a nuestro planeta.
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